ALEMANIA: DECLARAN APTO PARA PRISIÓN A HOMBRE DE 96 AÑOS POR CRÍMENES DE AUSCHWITZ

Un tribunal alemán declaró apto para ingresar a prisión al llamado “contable de Auschwitz”, el ex miembro de las SS, Oskar Gröning de 96 años, y condenado en 2015 a cuatro años de cárcel por complicidad en la muerte de 300 mil judíos.

La información contrasta con algunas posturas que, en nuestro país, sostienen que hay que considerar determinados beneficios a criminales por su avanzada edad.

El proceso contra Gröning fue parte de los juicios tardíos por crímenes del nazismo, abiertos tras el precedente marcado por el caso del ucraniano John Demjanjuk, condenado en 2011 a cinco años de cárcel por complicidad en las muertes del campo de exterminio de Sobibor, en Polonia.
Gröning admitió en su juicio, llevado a cabo en Lübeburg, su “complicidad moral” en las muertes de Auschwitz, donde cumplió labores tales como la incautación y administración del dinero y las pertenencias de quienes llegaban como deportados.

Los crímenes de lesa humanidad no admiten beneficios de ninguna índole, las penas se cumplen pues se entiende que para el futuro no hay argumentación que justifique los crímenes de violaciones masivas a los derechos humanos cometidos por agentes del estado contra la población, tales como detenciones y ejecuciones, secuestros y torturas y la desaparición forzada. El Estado tiene la obligación respecto a los perpetradores de crímenes de estas características de juzgarlos, enviarlos a prisión y garantizar, una vez encarcelados, su seguridad, su alimentación y su salud, además de condiciones básicas de habitabilidad.

En el caso que origina estas notas el procesado mostró su arrepentimiento y pidió perdón a los supervivientes y familiares de las víctimas de la acusación particular, además de lamentar no haber actuado en consecuencia ante unos crímenes de los que, dijo, fue “perfectamente consciente”. En Chile, nuestro país, los criminales no han mostrado arrepentimiento sincero ni han pedido perdón a las víctimas.

Oskar Gröning fue condenado a 4 años de cárcel, tras ser rechazada por parte de la Audiencia una alegación presentada por la defensa que apelaba a la edad y estado de salud de Gröning para evitar su ingreso a algún recinto penal.